El dióxido de carbono es una materia prima esencial para numerosos procesos industriales. En el sector alimentario interviene en aplicaciones como el envasado en atmósfera protectora, la carbonatación de bebidas o determinados procesos de la industria cárnica. Cuando el CO₂ forma parte directa del proceso, la continuidad del suministro se convierte en una variable operativa de primer nivel.

Este invierno, el contexto energético europeo vuelve a poner el foco sobre esta cuestión. Las oscilaciones del precio del gas natural afectan directamente a la competitividad de la producción de amoníaco e, indirectamente, a la disponibilidad de parte del CO₂ comercial. Este invierno puede haber problemas de disponibilidad de CO₂, lo que hace especialmente relevante revisar la resiliencia del suministro e identificar opciones que permitan ganar autonomía.

Para las plantas que consumen CO₂ de manera recurrente, la pregunta estratégica es clara: ¿cómo se puede reducir la exposición a las variaciones externas sin comprometer la calidad, la seguridad ni la continuidad productiva?

 

¿Por qué el precio del gas puede afectar a la disponibilidad de CO₂?

El CO₂ comercial depende en parte de la producción de amoníaco

Una parte importante del CO₂ comercial utilizado por la industria se obtiene como subproducto de la producción de amoníaco.

La relación es relevante porque producir amoníaco requiere un consumo elevado de gas natural. Cuando el precio del gas aumenta, la producción de amoníaco en Europa pierde competitividad y algunas plantas pueden reducir o detener su producción. Cuando disminuye la producción de amoníaco, también disminuye la disponibilidad del CO₂ que se obtiene como subproducto.

Un mercado sensible a la energía y a la logística

Los episodios de 2021 y 2022 ya demostraron que una reducción de la producción de amoníaco puede tener un impacto directo sobre la disponibilidad de CO₂. La industria alimentaria británica, por ejemplo, sufrió una tensión importante en la disponibilidad de CO₂ tras la parada de plantas de fertilizantes, mientras que la crisis energética europea obligó a numerosos productores de amoníaco a reducir capacidad.

El precedente es claro: en 2021, el 60 % del CO₂ alimentario del Reino Unido llegó a desaparecer temporalmente del mercado tras la parada de dos plantas de amoníaco. En 2022, hasta un 70 % de la capacidad europea de producción de amoníaco llegó a estar parada por el elevado precio del gas. En septiembre de 2026, el gas volvió a situarse en niveles que presionan la competitividad de esta producción.

Este septiembre, el encarecimiento del gas natural ha vuelto a situar la producción de amoníaco bajo presión y, con ella, la disponibilidad de CO₂ comercial.

 

¿Qué implica una tensión de suministro para una planta industrial?

Procesos en los que el CO₂ es crítico

El impacto depende de cada sector y aplicación. En alimentación, el CO₂ puede formar parte de las mezclas utilizadas en envasado en atmósfera protectora para contribuir a conservar el producto, limitar determinados procesos de oxidación y mantener sus propiedades. También es habitual en la industria de bebidas y en determinadas operaciones de la industria cárnica.

Cuando el CO₂ es esencial para el proceso, una falta de suministro puede llegar a detener la línea de producción. Por ello, la seguridad de suministro no debe analizarse solo como una cuestión de compras: forma parte de la planificación operativa de la planta.

De la dependencia logística a una estrategia de resiliencia

Una estrategia robusta combina previsión, conocimiento del consumo real y diversificación de las opciones disponibles. El objetivo es reducir la dependencia del suministro externo de CO₂ y ganar más control sobre un recurso crítico para la producción.

 

Capturar y reutilizar CO₂: convertir una emisión en un recurso

Una de las vías para reforzar esta autonomía es producir CO₂ propio a partir de los gases de combustión de las calderas. En GasN2, la captura y purificación de CO₂ forma parte de las líneas de innovación orientadas a transformar flujos industriales en recursos aprovechables.

En plantas con una fuente adecuada, los gases de combustión de las calderas pueden tratarse para recuperar y reutilizar el CO₂ dentro del proceso productivo. La configuración concreta depende siempre del origen del gas, su composición, el caudal disponible y la calidad final requerida.

 

¿Cómo funciona, de forma simplificada?

  • Captura del flujo disponible, identificando una fuente estable de CO₂ dentro del proceso.
  • Pretratamiento y separación, para retirar componentes no deseados y concentrar el CO₂.
  • Purificación y acondicionamiento, hasta alcanzar las especificaciones requeridas por la aplicación.
  • Compresión e integración, adaptando el gas a las condiciones de uso de la planta.
  • Reutilización dentro del proceso, reduciendo la necesidad de CO₂ procedente exclusivamente de suministro externo.

 

¿Qué variables determinan la viabilidad?

Antes de plantear una instalación de recuperación, es necesario analizar las condiciones reales de la planta. Entre las variables más relevantes se encuentran:

  • Consumo medio y máximo de CO₂ y perfil horario o estacional de la demanda.
  • Calidad y pureza necesarias según la aplicación final.
  • Características de la fuente disponible: caudal, composición y horas de funcionamiento.
  • Coste actual del CO₂ y de la energía, para valorar el impacto económico del proyecto.
  • Integración con los sistemas existentes y espacio disponible en planta.

En aplicaciones alimentarias, además, el gas recuperado debe cumplir los requisitos de calidad y control correspondientes. Por ello, la viabilidad debe evaluarse siempre desde una perspectiva técnica, regulatoria y económica.

 

Caso real: Reixach y la reutilización del CO₂ de la propia planta

Esta estrategia ya se ha aplicado en entornos industriales reales. En el caso de éxito Reixach, GasN2 desarrolló una solución para capturar y concentrar el CO₂ presente en los gases de combustión de las calderas, tratarlo y volver a incorporarlo al proceso productivo.

La instalación permite cubrir actualmente el 100 % de la demanda interna de CO₂ de la planta mediante recuperación propia. El proyecto combina autonomía de suministro, reducción de dependencia logística y aprovechamiento de un flujo que antes no se reutilizaba.

Una línea de desarrollo con aplicación agroalimentaria

GasN2 también trabaja en una instalación pionera de recuperación y reutilización de CO₂ en el sector agroalimentario, con el objetivo de tratar emisiones industriales y convertirlas en un recurso aprovechable. Este tipo de proyectos refuerzan una misma idea: la circularidad puede traducirse en una mejora directa de la resiliencia operativa.

 

¿Cómo preparar la planta antes del invierno?

El mejor momento para revisar el suministro de CO₂ es antes de que aparezca una necesidad urgente. Un diagnóstico inicial permite identificar rápidamente el grado de exposición de la planta y las opciones de mejora.

  • Cuantificar el consumo real y diferenciar demanda media, picos y estacionalidad.
  • Identificar los procesos críticos que dependen directamente del CO₂.
  • Revisar la capacidad de almacenamiento y el modelo de suministro actual.
  • Analizar posibles fuentes propias de CO₂ disponibles dentro de la instalación.
  • Estudiar la viabilidad técnica y económica de una solución de captura y reutilización total o parcial.

En función de las características de la planta, la solución puede reducir de manera significativa la dependencia del suministro externo de CO₂. Lo importante es dimensionar la estrategia de acuerdo con las necesidades reales de la planta.

 

Más autonomía, eficiencia y circularidad

El contexto energético europeo recuerda que el suministro de CO₂ está conectado con cadenas productivas y logísticas externas. Para las industrias que dependen de él, anticiparse permite convertir esta vulnerabilidad potencial en una oportunidad de mejora.

La captura y reutilización de CO₂ permite estudiar un modelo diferente: aprovechar un recurso disponible en la propia planta, reducir dependencias y avanzar hacia procesos más eficientes y circulares.

En GasN2 desarrollamos soluciones adaptadas a las características de cada proceso. Si tu planta consume CO₂ y dispone de calderas, podemos analizar si es viable producir tu propio CO₂ a partir de los gases de combustión y reducir la dependencia del suministro externo.

Contacta con GasN2 y explícanos las necesidades de tu planta.